Todo sobre la normativa de guantes de trabajo: normas EN, marcado CE y categorías de riesgo

person Publicado por: Azules de Vergara list En: Seguridad En:
Todo sobre la normativa de guantes de trabajo: normas EN, marcado CE y categorías de riesgo

Todo sobre la normativa de guantes de trabajo en España: reglamento europeo, marcado CE, categorías de riesgo y qué guante elegir según tu sector.

Los guantes de seguridad son EPIs de uso obligatorio en España. El Reglamento (UE) 2016/425 los clasifica en tres categorías según el nivel de riesgo, y cada tipo debe cumplir una norma EN específica: EN 388 para riesgos mecánicos, EN 374 para químicos, EN 407 para calor o EN 511 para frío. Todo guante certificado lleva marcado CE, pictograma de riesgo y niveles de prestación. Elegir el guante incorrecto puede suponer una sanción y, sobre todo, un accidente.

Conocer la normativa de guantes de seguridad es, por tanto, una herramienta de gestión: permite tomar decisiones de compra más eficientes, documentar correctamente los equipos de protección individual (EPIs) entregados a los trabajadores y demostrar el cumplimiento legal ante una inspección.

Las normas EN que debes conocer antes de comprar guantes de trabajo

Cada tipo de riesgo laboral tiene su norma europea específica. Conocerlas permite interpretar el etiquetado del guante y verificar que la protección ofrecida es real y adecuada al puesto. Si quieres profundizar en los tipos de guantes de seguridad y su elección apropiada, tenemos una guía específica en el blog.

Norma EN

Riesgo que cubre

Niveles / escala

Sectores habituales

EN ISO 21420

Requisitos generales (ergonomía, tallas, inocuidad)

Base obligatoria para todos

Todos los sectores

EN 388:2016+A1

Riesgos mecánicos (abrasión, corte, desgarro, perforación, impacto)

4-6 dígitos; escala variable

Industria, construcción, logística

EN ISO 374-1

Riesgos químicos y microorganismos

Tipo A (6 químicos), B (3), C (1)

Química, laboratorios, sanidad

EN 407:2020

Riesgos térmicos (calor, llama, metal fundido)

6 dígitos; escala 0-4

Metalurgia, soldadura, cocina industrial

EN 511

Frío por convección y contacto

3 dígitos; escala 0-4

Alimentación, logística frigorífica

EN 16350

Riesgo electrostático (ATEX)

Resistencia vertical < 10⁸ Ω

Electrónica, farmacia, zonas ATEX

EN ISO 21420: la norma base para todos los guantes

Esta norma —que sustituyó a la anterior EN 420— define los requisitos generales que debe cumplir cualquier guante de protección: diseño y construcción, ergonomía y destreza, tallas, inocuidad de los materiales (pH, contenido en cromo VI, níquel, proteínas extraíbles) y etiquetado. No determina el nivel de protección específico, pero es la base sobre la que se construyen las demás normas.

EN 388:2016+A1: riesgos mecánicos

Es la norma más utilizada en entornos industriales, de construcción y logística. Evalúa la resistencia del guante a cuatro parámetros principales, representados como cuatro dígitos en el pictograma: abrasión (escala 1-4), corte por cuchilla (escala 1-5 en la prueba Coup Test, o A-F en el método TDM-100), desgarro (escala 1-4) y perforación (escala 1-4).

La actualización de 2016 introdujo el método TDM-100 para el corte, más preciso con materiales de alta resistencia como el Kevlar o el Dyneema. Un guante con código 4342 B tiene nivel 4 de abrasión, 3 de corte TDM, 4 de desgarro y 2 de perforación. Si además aparece la letra P, indica resistencia a los impactos.

EN ISO 374: riesgos químicos y microorganismos

Los guantes de protección química se clasifican como Tipo A (resistentes a al menos 6 productos químicos), Tipo B (3 productos) o Tipo C (1 producto), en función del tiempo de permeación en ensayo. Es la norma de referencia en laboratorios, plantas químicas y sectores sanitarios. Importante: un guante de tipo B para ácidos puede no proteger frente a un disolvente orgánico; siempre hay que verificar qué productos específicos están listados en la ficha técnica del fabricante.

EN 407:2020: riesgos térmicos y llama

Aplicable en soldadura, metalurgia, fundición y cocina industrial. Evalúa seis parámetros: comportamiento a la llama, calor por contacto, calor convectivo, calor radiante, pequeñas salpicaduras de metal fundido y grandes salpicaduras de metal fundido. Cada uno se puntúa de 0 a 4. La versión 2020 mejoró los métodos de ensayo e incorporó guantes de uso privado (manoplas de horno) bajo el mismo reglamento EPI.

EN 511: protección frente al frío

Cubre el trabajo en cámaras frigoríficas, industria pesquera, manipulación de congelados y exterior en frío extremo (hasta -50 ºC). Evalúa tres parámetros: frío convectivo, frío por contacto e impermeabilidad al agua. El último valor indica si el guante es impermeable (1) o no (0).

EN 16350: guantes antiestáticos

En entornos ATEX o en manipulación de componentes electrónicos sensibles, los guantes deben disipar la carga electroestática. Esta norma exige que la resistencia vertical sea inferior a 10⁸ ohmios. No existe una norma ESD específica para electrónica de consumo, pero la EN 16350 es la referencia habitual recomendada por los principales fabricantes.

Cómo leer el etiquetado de un guante certificado

Todo guante de protección certificado debe incluir en su etiqueta, de forma legible y permanente: el nombre o marca del fabricante y su representante en la UE; el modelo y talla (la EN ISO 21420 amplió el rango hasta la talla 13); el marcado CE con el número del organismo notificado en categorías II y III; el pictograma del riesgo seguido de los dígitos de nivel de prestación; y un folleto de instrucciones con información sobre uso, limitaciones, almacenamiento y mantenimiento.

La letra X en cualquier posición del código numérico indica que ese parámetro no fue ensayado o que el método no era aplicable. El nivel 0 indica rendimiento nulo. Ambos avisos son relevantes: un guante con nivel 0 en corte no protege frente al corte, aunque aparezca etiquetado bajo la EN 388.

¿Qué guante corresponde a cada sector? Ejemplos prácticos

La selección del guante siempre debe partir de una evaluación de riesgos del puesto de trabajo, tal y como exige la Ley 31/1995. Dicho esto, hay patrones sectoriales que orientan la selección inicial. Puedes consultar todos los tipos de guantes de trabajo disponibles en nuestra tienda para cada uno de estos sectores.

  • - Construcción y obra: el riesgo dominante es mecánico. Se necesita EN 388 con valores altos en abrasión y desgarro; en trabajos con riesgo de impacto, que incluya la letra P. Materiales habituales: cuero, nitrilo, Kevlar.
  • - Industria metalúrgica y soldadura: riesgo térmico y mecánico combinados. EN 407 obligatoria, complementada con EN 388. Materiales: cuero vacuno de grano, aluminizado en guantes de soldador.
  • - Industria química y laboratorios: prioridad absoluta a EN ISO 374. Hay que verificar qué sustancias específicas figuran en el listado de permeación del fabricante; no existe un guante universal para productos químicos.
  • - Manipulación de alimentos y cámaras frigoríficas: EN 511 para trabajos en frío; EN 388 si hay riesgo de corte. En contacto directo con alimentos, los materiales deben estar homologados conforme al Reglamento (CE) n.º 1935/2004. Para más detalle sobre equipación en este sector, puedes consultar nuestra guía sobre vestuario laboral en la industria alimentaria.
  • - Sector eléctrico y trabajos en tensión: guantes dieléctricos clasificados por nivel de tensión según la norma IEC 60903; complementados con EN 16350 para zonas ATEX.
  • - Sanidad y entornos de riesgo biológico: guantes de un solo uso bajo EN ISO 374 (tipo B o A según el riesgo). En procedimientos invasivos aplican normas adicionales de esterilidad y, si hay riesgo de alergia, ausencia de látex.

Al igual que ocurre con los guantes, la elección del calzado varía mucho según el entorno. Si también necesitas orientación en ese ámbito, consulta nuestra guía sobre calzado de seguridad por sectores.

Errores más comunes al elegir guantes de seguridad (y cómo evitarlos)

  1. 1. Comprar por precio sin revisar la norma aplicable. El guante más barato de un catálogo genérico puede no estar certificado para el riesgo real del puesto. Antes de comprar, identifica la norma EN correspondiente y verifica que el producto la cumpla.
  2. 2. Confundir guante de trabajo con guante de protección. Un guante genérico de categoría I no es un EPI. No protege frente a riesgos serios y no puede documentarse como EPI en el registro del sistema de prevención.
  3. 3. Ignorar la talla. Un guante demasiado grande pierde sujeción y precisión; uno demasiado pequeño reduce la destreza y puede causar fatiga. La EN ISO 21420 establece una tabla de tallas basada en el perímetro de la mano.
  4. 4. No sustituir el guante a tiempo. La exposición a UV, productos químicos o el simple desgaste mecánico degradan las propiedades protectoras sin que sea visible a simple vista. Los guantes con fecha de caducidad no deben usarse más allá de ella, aunque aparentemente estén en buen estado. Para saber cómo alargar la vida útil de tus EPIs, te recomendamos leer sobre el mantenimiento y cuidado de la ropa de seguridad.
  5. 5. No conservar el folleto de instrucciones. La documentación del EPI forma parte del expediente de seguridad del puesto. Ante una inspección o un accidente, deberá acreditarse que se entregó el guante correcto con sus instrucciones de uso.

En Azules de Vergara llevamos más de 100 años ayudando a empresas de todos los sectores a elegir los EPIs correctos para sus equipos. Si quieres seguir profundizando, en nuestro blog encontrarás guías sobre normativa de calzado de seguridad, certificaciones laborales obligatorias y EPIs en 2025. Y si ya sabes lo que necesitas, visita nuestra tienda de guantes de seguridad certificados o pásate por nuestro local en Madrid: te asesoramos sin compromiso.

Domingo Lunes Martes Miércoles Jueves Viernes Sábado Enero Febrero Marzo Abril Mayo Junio Julio Agosto Septiembre Octubre Noviembre Diciembre